Nos acercamos hasta el cuidado y bonito pueblo de Guerendiáin, situado a los pies de la sierra de Alaitz. Desde aquí realizaremos una atractiva ruta circular que nos llevará a conocer algunos rincones muy singulares de esta sierra, la cueva de Diablozulo, la cueva de Lezea, el espectacular puente natural de Diablozulo y, ya en la parte alta, las cimas de Orrontz, Carrascal y Alaitz.
Aparcamos en el centro del pueblo y comenzamos a caminar siguiendo el Camino de Santiago en dirección a Tiebas. A la salida del pueblo lo abandonamos por la izquierda, junto a una nave y una antigua cantera, para dirigirnos hacia la cueva Diablozulo. El senda se introduce en el bosque y siguiendo unas marcas azules, nos conduce hasta la entrada de la cueva de Diablozulo. La cueva resulta muy interesante, con varias salas que recorremos sin prisa y disfrutamos de sus diferentes formaciones.
Una vez visitada la cueva, desandamos el camino y volvemos hasta la salida del pueblo donde conectamos con el Camino de Santiago y lo recorremos hasta las cercanías de Tiebas, el sendero resulta muy agradable, avanzando entre campos y pequeñas manchas de bosque. Llega el momento donde abandonamos el camino y tomamos un sendero a la izquierda que desemboca en una campa donde termina una pista. Nos encontramos con un poste indicador y al fondo de la campa el inicio de la senda marcada con hito y un poste de GR. La senda comienza a ganar altura, rápidamente, hacia la sierra.
Alcanzamos la cueva Lezea, un gran abrigo rocoso de unos 30 metros de anchura, 9 de altura y 20 de profundidad. Este lugar estuvo habitado, hace unos 10.000 años, y actualmente se están realizando trabajos de excavación arqueológica en su interior.
El sendero nos conduce hasta una pista de la cantera, la recorremos unos pocos metros y volvemos a abandonarla para continuar por senda remontando el barranco de Diablozulo. El entorno aquí resulta especialmente bonito, con abundante musgo, densos bojedales y rincones muy húmedos.
Poco después pasamos bajo el espectacular arco natural de Diablozulo, una gran bóveda de roca que salva el barranco y bajo la que discurre el sendero, iluminado por una amplia lucera.
Terminamos de remontar el barranco y llegamos al collado del cordal de la sierra, giramos hacia la derecha, para ascender hasta la cima de Orrontz (1020 m). Desde aquí retrocedemos unos metros para tomar un sendero hacia el este, que en descenso nos lleva a atravesar algún hayedo y varias praderas, para luego en corta subida llegar a la cima de El Carrascal (1156 m).
Continuamos por el cordal hasta alcanzar la cima principal de la sierra, el monte Alaitz (1171 m). En días claros las vistas desde aquí son magníficas, aunque hoy la niebla que nos acompaña durante buena parte del recorrido, apenas nos deja ver. Ya en el descenso comienza a abrirse, permitiéndonos disfrutar de buenas panorámicas hacia la Cuenca de Pamplona.
Seguimos hacia el este hasta encontrar el desvío que desciende hacia Guerendiáin. El descenso lo realizamos por un bonito sendero que atraviesa un hayedo hasta el collado Esperuntz. Cruzamos una pradera y el camino rodea por el oeste el monte Alto de la Cruz antes de iniciar una bajada más decidida hacia el valle. Entre bonitos túneles de boj regresamos finalmente a Guerendiáin, donde termina esta interesante y variada ruta por la sierra de Alaitz.
Mapa y track del recorrido por la Sierra de Alaitz


























































































