Nos vamos hasta la Sierra de Andía, y más concretamente al Alto de Lizarraga. Desde allí descendemos un par de kilómetros por carretera hasta el aparcamiento de Arbeltz, donde comienza nuestra ruta. La mañana es fría, muy fría. Una fina capa de nieve cubre el paisaje y transforma la sierra en un escenario blanco, silencioso y casi mágico.
Arrancamos por el Camino de Ingiri, pista cómoda que nos permite avanzar sin complicaciones durante unos cinco kilómetros. Pasamos el cruce de Sosa, seguimos de frente y dejamos a un lado la balsa de Ikomar. Caminamos relajados, disfrutando del ambiente invernal, hasta que, poco antes de un gran cercado ganadero, abandonamos la pista para dirigirnos hacia un barranco.
La caliza comienza a aflorar y aparecen los primeros lapiaces. El terreno se vuelve irregular, caprichoso, lleno de grietas y surcos tallados por el agua durante miles de años. Nos adentramos en los callejones de Larranganbela, un auténtico laberinto kárstico donde toca avanzar despacio, buscando el mejor paso, disfrutando de cada rincón.
Ganamos altura hasta el túmulo de Larranganbela. Bajamos unos metros y continuamos ascendiendo, siempre sobre este terreno áspero y espectacular, hasta alcanzar la loma desde la que ya divisamos la silueta de la Ermita de la Trinidad de Iturgoyen.
Cruzamos la alambrada y seguimos el camino marcado, pasando junto a la borda de Tomás, hasta llegar a la ermita. El sol calienta el porche y no lo dudamos: es el lugar perfecto para almorzar. Al abrigo del muro, con la nieve alrededor y el silencio de la sierra como compañía, recuperamos fuerzas.
Con el estómago contento retomamos la marcha hacia la cercana cima de Artxurieta. De nuevo terreno kárstico, de nuevo atención en cada paso. Pasamos junto a la Sima del Caballero y comenzamos el descenso. Primero por senda definida y después sin camino claro, atravesando un hayedo, hasta llegar a las campas donde encontramos el menhir de Soosa, punto donde enlazamos con el SL. Cruzamos el Camino de Ingiri, por la que iniciamos el recorrido, en el cruce de Sosa, pero en vez de volver por la pista continuamos por la senda por donde transita el SL, hasta el aparcamiento de Arbeltz.
Ruta variada, entretenida y muy representativa de Andía. Pista cómoda, laberinto de lapiaces, ermita histórica, cima panorámica y descenso entre hayedos. Y todo ello con el plus que siempre aporta la nieve.
Mapa y track del recorrido por los Lapiaces de Andia
Perfil y datos del recorrido por los Lapiaces de Andia
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Comenzamos en el aparcamiento de Arbeltz, y seguimos el camino de Ingiri. Desde el principio ya vemos la sierra espolvoreada de blanco, por la ligera nevada de la noche
Al principio de la mañana el día está cubierto de nubes, pero la previsión es que despeje, y ya vemos que el sol quiere salir












































