miércoles, 16 de septiembre de 2026

PASS ARAN. 4ª Etapa. GITE d´ÉTAPE d´EYLIE - REFUGIO DE L´ÉTANG D´ARAING . Agosto-26

 










Cuarto día del Pass’Aran. Hoy dejamos atrás Eylie y nos metemos de lleno en la alta montaña, siguiendo durante buena parte de la jornada el antiguo camino minero de Bentaillou.

Salimos temprano del Gîte d’Étape d’Eylie y, sin cruzar el puente, tomamos el camino que sale a la izquierda junto al arroyo, siguiendo las marcas rojas y blancas de la GR-10. El sendero empieza a ganar altura rápidamente por el Bois de Rouge, agradeciendo de nuevo la sombra del bosque.

Al salir del bosque aparecen las primeras ruinas mineras. Poco a poco vamos entrando en la antigua zona de explotación y el paisaje cambia por completo. Ya no estamos simplemente haciendo una travesía por el Pirineo; estamos caminando por un lugar que hace no tantos años tuvo una intensa actividad minera. El camino sigue ganando altura y atraviesa las antiguas instalaciones hasta desembocar en un pequeño circo bajo el Col de la Catauère. Algunos tramos se hacen bastante empinados, pero poco a poco alcanzamos el amplio camino de EDF que nos conduce hacia las Minas de Bentaillou.

Las Minas de Bentaillou fueron una importante explotación de plomo y zinc situada entre los 1650 y los 2070 metros de altitud. Tuvieron su época de mayor actividad entre finales del siglo XIX y la primera mitad del XX, llegando a trabajar aquí más de 500 personas.

Nos detenemos un buen rato a recorrer los restos de las antiguas edificaciones. Algunas han sido restauradas y actualmente sirven como refugio, pero todavía quedan muchas ruinas que permiten hacerse una idea de lo que tuvo que ser aquello. Nos resulta difícil imaginar cómo sería trabajar y vivir aquí hace cien años, en pleno invierno y a estas alturas. Un trabajo duro, en un entorno todavía más duro.

Después de recorrer las minas retomamos el GR-10, que continúa ganando altura. Pasamos junto al monumento dedicado a los mineros fallecidos y seguimos hacia el Col d’Araing.

Al alcanzar el collado se abre ante nosotros una bonita panorámica del siguiente tramo de la etapa. Abajo queda el Étang d’Araing, y podemos ver perfectamente toda la ladera por la que tendremos que bajar hasta el lago. Comenzamos el descenso. Es bastante empinado y, aunque el sendero hace algunos zigzags para perder altura, las piernas empiezan a notar los kilómetros acumulados de estos días.

Finalmente llegamos a la presa del Étang d’Araing. Aquí cruzamos por un curioso paso llano situado en medio del muro de la presa, mientras el GR-10 continúa perdiendo algo más de altura. Una vez al otro lado volvemos a encontrarnos con el GR y, después de un pequeño tramo en ascenso, alcanzamos por fin el Refuge de l’Étang d’Araing, de la CAF.

Llegamos bastante temprano. Hasta este momento, la etapa está resultando relativamente corta y sin demasiadas complicaciones, aunque acumula alrededor de 1300 metros de desnivel positivo. 

Y aquí aparece uno de los dilemas de la jornada. La idea inicial era aprovechar la tarde para subir al Pic du Crabère, de 2630 metros, pero el calor aprieta de lo lindo y, después de valorar la situación, decidimos dejarlo para otro momento.

Tampoco está mal. Después de cuatro días de travesía, unas horas de descanso tampoco vienen nada mal. Comemos algo, nos tomamos una cerveza en la terraza y, una vez acomodados en el refugio, nos tomamos la tarde con mucha calma. Un poco de siesta, paseo por los alrededores y disfrutar del paisaje sin tener que mirar constantemente el reloj.

La tarde pasa entre descanso y montaña, esperando la hora de la cena. Y cuando llega, tenemos otro pequeño lujo de los que se agradecen en una travesía como esta: cenar en la terraza del refugio, con las montañas alrededor y la tranquilidad de saber que por hoy ya no tenemos que dar un paso más.


Mapa y track  de la 4ª etapa de Pass Aran.  GITE d´ÉTAPE d´EYLIE  -  REFUGIO DE L´ÉTANG           D´ARAING 



Perfil y datos de la 4ª etapa de Pass Aran.  GITE d´ÉTAPE d´EYLIE  -  REFUGIO DE L´ÉTANG           D´ARAING 















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Josetxo y Hugo preparados para comenzar la cuarta etapa del Pass’Aran, en la puerta del Gîte d’Étape d’Eylie. Hoy toca camino minero, alta montaña y, si las fuerzas y el calor nos dejan, el Pic du Crabère

A los pocos metros de la Gîte d’Étape encontramos el inicio del sendero, perfectamente señalizado con postes y carteles informativos

El GR-10 se adentra en el Bois de Rouge y va ganando altura paralelo a una preciosa regata, que nos acompaña durante la primera parte de la subida

Contrastes y luces entre los árboles y helechos, de esas imágenes que hacen más llevadera la subida

Bonito bosque por el que vamos ganando altura. El sendero se empina, pero no nos importa demasiado… mientras siga la sombra, que no se acabe el bosque

Un pequeño descanso a la sombra, antes de que se termine el bosque y toque volver a enfrentarnos al calor

Y salimos del bosque a terreno despejado y aparecen ante nosotros las primeras instalaciones mineras. Aquí todavía se conservan las torres y las antiguas salidas de las vagonetas por donde se transportaba el mineral por cable

La salida del cable, perdiéndose valle abajo, por donde antiguamente se transportaba el mineral

Restos de una antigua vagoneta y, junto a ella, el gran volante que movía el cable. Pedazos de la historia minera que todavía resisten el paso del tiempo

Las antiguas torretas por donde descendía el cable con las vagonetas cargadas de mineral, camino abajo hacia el valle

Unos metros más arriba encontramos la boca de una de las antiguas minas. De aquí salían los carriles por donde circulaban las vagonetas y la pequeña locomotora que movía el trenecillo minero



El sendero continúa ganando altura, dejando cada vez más abajo las antiguas instalaciones de la mina. Poco a poco, la montaña vuelve a tomar protagonismo 

Llegamos al Col de la Catauère y hacemos una parada para disfrutar del entorno. Al otro lado del valle reconocemos la ladera por la que bajamos ayer, recordando el recorrido de la jornada anterior

Al fondo ya divisamos el conjunto de edificaciones de las Minas de Bentaillou. Todavía nos queda un buen tramo hasta llegar allí

Pasamos junto a la boca de otra de las antiguas minas, ahora cerrada con llave. Otro pequeño vestigio de la intensa actividad minera que hubo en estas montañas

Y al llegar a las edificaciones de Bentaillou, toca echar la mirada atrás y comprobar todo lo que hemos dejado abajo. Y el camino por el que hemos llegado 

Y llegamos por fin a las edificaciones de Bentaillou. Nos damos una vuelta entre sus ruinas, imaginando por un momento cómo sería la vida y el trabajo aquí hace ya muchos años

Los postes indicadores de Bentaillou, señalizando las distintas rutas por este antiguo complejo minero

Panorámica de Bentaillou, con sus antiguas edificaciones mineras repartidas por la ladera

El contraste entre los tejados de chapa nuevos y los antiguos, ya completamente oxidados, deja ver el paso del tiempo en Bentaillou

Otra panorámica de Bentaillou, con edificios ya hundidos por el paso de los años junto a otros que han sido rehabilitados. El contraste entre ruina y recuperación es evidente

Abandonamos Bentaillou, pero la montaña todavía guarda muchas huellas de su pasado minero. Seguimos pasando junto a antiguas vías, vagonetas y restos de las explotaciones, algunos de ellos esparcidos por la ladera. El paisaje sigue hablando de aquella época

Vamos ganando altura y, poco a poco, Bentaillou va quedando abajo, cada vez más pequeño en la ladera



Nosotros seguimos ganando altura, camino del Col d’Araing, dejando atrás Bentaillou y sus antiguas minas

Llegando al Col d’Araing, toca parar y echar la vista atrás. Desde aquí vemos por dónde hemos subido y, más allá, buena parte del terreno recorrido durante los días anteriores

Hacia la otra vertiente, ya tenemos a la vista la bajada que nos queda hasta el lago y el refugio de Araing. Después de todo lo subido, ahora toca perder altura. También echamos un vistazo al sendero que tendremos que tomar en la siguiente etapa. Siempre viene bien ir adelantando camino con la mirada

La terna posando en el Col d’Araing, otra cima de paso más en esta  jornada del Pass’Aran

Comenzamos el descenso hacia el lago y el refugio de Araing. Después del esfuerzo de la subida al Col d’Araing, toca ahora perder altura por la otra vertiente. al fondo la Pica deth Ar

El Étang d’Araing, y sobre sus aguas, el Tuc de Crabèra dominando el paisaje

La bajada es directa, perdiendo altura rápidamente por una muy buena senda que va trazando varias zetas por la ladera

Ya tenemos la presa a la vista y tratamos de identificar el contrafuerte por donde podemos acortar un poco el camino. Una buena opción para ahorrarnos unas metros de desnivel

Pasando por el contrafuerte, a media altura de la presa, y recortando así unos metros el caminos de la GR, que va por debajo de la presa

Después de cruzar el contrafuerte, una pequeña subida nos lleva hasta el refugio de L’Étang d’Araing, ya a orillas del lago

La tarde la pasamos tranquilamente por los alrededores del refugio, disfrutando del lago y del ambiente de montaña después de la jornada

Aprovechamos también para recuperar el tobillo, metiéndolo en el agua fresca de una fuente cercana. Después de la paliza del día, se agradece y mucho

La tarde va cayendo y los alrededores del refugio se van llenando de tiendas de campaña, preparadas para pasar la noche junto al Étang d’Araing

Preparados para degustar la rica cena que nos van a servir. Y hacerlo en la terraza del refugio, con la montaña alrededor, es un gran colofón para esta jornada











Y después de la cena, toca esperar la noche al fresco, sentados en la terraza del refugio y disfrutando de la tranquilidad que se respira a estas alturas y dar por terminado el día








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